"Si hubiera algún medio de que llegara a existir una ciudad o un ejército de amantes y amados, es imposible que administraran mejor su propia patria que absteniéndose de toda acción vergonzosa y deseando emularse unos a otros; y si combatieran unos junto a otros, tales hombres vencerían, por pocos que fueran, a todo el mundo, por así decirlo. Porque un hombre enamorado soportaría sin duda peor ser visto por su amado abandonando la formación o arrojando sus armas que serlo por todos los demás, y antes que eso, preferiría mil veces morir. Y desde luego, dejar abandonado al amado y no socorrerlo si se halla en peligro...nadie hay tan cobarde a quien el propio Eros no inspire valor, de suerte que se equipare al que es valiente por naturaleza."
Esto lo decía Fedro en el Banquete de Platón (vamos, que lo decía Platón) y lo curioso es que existió, realmente, un ejército compuesto por amantes y amados en la antigua Grecia, el llamado "batallón sagrado de Tebas". Éste fue formado en el 378 a.C y no fue vencido hasta el 328 a.C en la batalla de Queronea (además les venció Filipo de Macedonia, el padre de Alejandro Magno, que no era un rival cualquiera), por lo tanto estuvo 40 años activo y durante este tiempo formó una parte importante de los ejércitos griegos. Según Estrabón, había instituciones similares en Creta.
Curioso, ¿no?