Acabo de volver de la encantadora ventita de la esquina de mi calle, y he visto algo que me ha sorprendido. La marca Lays ha lanzado dos nuevos productos, dentro de la gama "Sensations" que tienen sabor nada más y nada menos que a pollo al horno con limón y tomillo, y a cebolla caramelizada con vinagre balsámico.
-Pausa reflexiva-
Como defensora acérrima de la buena cocina que soy, no me queda otra que quedarme atónita, y después sentir un pequeño escalofrío.
No sé si recordarán la película Brazil de Terry Gilliam (si alguien no la ha visto la recomiendo) en la que en una escena, los personajes van a comer a un restaurante y les sirven unos platos que se ven deliciosos, pero no en la realidad sino en una fotografía sobre cartón que hay en el propio plato, donde lo que realmente se come son unas bolas de colores, que a mí por lo menos me parecen una mezcla de helado y vómito (ver foto).
Como defensora acérrima de la buena cocina que soy, no me queda otra que quedarme atónita, y después sentir un pequeño escalofrío.
No sé si recordarán la película Brazil de Terry Gilliam (si alguien no la ha visto la recomiendo) en la que en una escena, los personajes van a comer a un restaurante y les sirven unos platos que se ven deliciosos, pero no en la realidad sino en una fotografía sobre cartón que hay en el propio plato, donde lo que realmente se come son unas bolas de colores, que a mí por lo menos me parecen una mezcla de helado y vómito (ver foto).

No he podido evitar hacer una inmediata comparación cuando he visto las Lays (aunque sé que estoy siendo un tanto extremista) y me pregunto si llegará el día en el que realmente comamos así porque escaseen los productos "naturales" de que hoy disponemos. Para mí por lo menos será un día muy triste.