sábado, diciembre 20, 2008

Sloterdijk

Un poco para suicidio de mis neuronas y un poco por "obligación" estoy leyendo "Crítica de la razón cínica", de Peter Sloterdijk. La lectura de este libro consiste en encontrar párrafos extraordinarios seguidos de párrafos incomprensibles, seguidos estos de extraordinarios y así siempre... Uno de los párrafos extraordinadios trata sobre el cinismo en la prensa, y dice así:

"No me gustaría citar los consabidos tópicos sobre el evidente cinismo de los periodistas y chicos de la prensa; y esto no sólo porque siempre son los menos aquellos que caen tan bajo, como los cámaras que apalabraron con mercenarios africanos las tomas más fotogénicas en el fusilamiento de prisioneros para llevarse a casa material cinematográfico con tomas interesantes; o como aquellos reporteros a los que se les plantea un conflicto de conciencia cuando en las carreras automovilísticas se les presenta el caso de tener que avisar del accidente al coche siguiente o más bien fotografiarlo cuando se estrella en el accidentado (...) Visto desde un punto de vista psicohistórico, el proceso de urbanización e informatización de nuestras conciencias en la alianza de medios supone el hecho de la modernidad que más profundamente ha incidido sobre nuestras vidas. Y solamente en semejante mundo puede desarrollarse el moderno síndrome cínico (...). Consideramos normal encontrar en las revistas -casi como en un antiguo teatro del mundo- todas las regiones íntimamente yuxtapuestas, informes sobre muertes masivas en el Tercer Mundo entre anuncios de espumosos, reportajes sobre catástrofes ecológicas junto al salón de la más reciente producción automovilística. Nuestras cabezas están entrenadas para perspectivar una escala enciclopédicamente amplia de indiferencias (...) Una enorme simultaneidad se tensa en nuestra conciencia informada: aquí se come, allí se muere; aquí se atormenta allí se separa una pareja importante; aquí se habla del coche de dos plazas, allí de una sequía catastrófica que asola todo un país; aquí se dan consejos para la desgravación según el artículo 7b, allí se habla de la teoría económica de los Chicago-boys; aquí son miles los que jalean en un concierto de música pop, alllí es un muerto el que hace años se pudre en su vivienda sin que le descubran; aquí se conceden los premios Nobel de Química, Física y de la Paz, allí sólo uno de cada dos conoce el nombre del presidente de la República Federal; aquí se logra la separación de dos mellizos siameses, allí un tren con dos mil personas se precipita a un río; aquí nace la hija de un actor, allí las previsiones presupuestarias de un experimento político ascienden a medio millón, a dos millones (de hombres). Such is life. Todo se puede convertir en noticia: como primer plano o como fondo, lo que es importante y lo que no lo es; lo que es tendencia y lo que es sólo episodio. Todo se puede ordenar en una línea uniforme en la que la uniformidad produce igualmente indiferencia y equivalencia.

¿De dónde procede este impulso desenfrenado de información, esta búsqueda y esta necesidad de vivir diariamente en un estrépito de informaciones, ese constante bombardeo de nuestras cabezas con sumas ingentes de noticias indiferentemente importantes, sensacionalmente insignificantes? (...)"

Luego sigue una explicación de por qué, pero como no confío en que nadie haya terminado de leer hasta el final , no sigo escribiendo, jaja...